Nota
La ciudad de Arica fue parte de la visión que tuvieron muchos pampinos, quienes miraron al emergente “Puerto Libre”, donde estaba la posible fuente de trabajo; llegando así a las tomas de terrenos en sitios eriazos alejados de la ciudad; esos lugares eran entonces peladeros, y tenían como límites hacia el noroeste el “Fuerte San José”, y la costa con “
Las emergentes poblaciones en esa época (1957-1961) fueron como ser: “Población Lautaro”, “Carlos Condell”, “Santa María”, “Rosa Ester”, San José, y Frei.

La ciudad era entonces conocida como “La ciudad de la eterna primavera”, pintoresca con el imponente “Hotel Pacífico”, una joyita del Pacífico Sur, su nuevo puerto; la estación “Ferrocarril del Estado” de “Arica
La realidad que fueron otros tiempos, donde el valor de las personas era fundamental para el desarrollo social y cultural de la ciudad.

Muchos de los pampinos llegaron a ser los nuevos residentes en la acogedora y tranquila ciudad de Arica, desde mediados de la década del cincuenta, siglo XX; cuyos trabajadores debido a la decadencia por la baja venta del salitre y yodo, donde a las empresas no les alcanzaba para cubrir sus necesidades económicas y administrativas, gatillando en los despidos selectivos y masivos de obreros en las diferentes oficinas salitreras; aquel entonces a los despidos de personal en la pampa le llamaban, "azuleados", porque el sobre del finiquito era de color azul; (En la oficina Humberstone, le decían, “pita y saco”, el Jefe le entregaba al obrero pitas y sacos para guardar las ropas y así mudarse, a posterior emigrar de la salitrera, porque estaba despedido) actualmente en Chile les nombran al finiquito el como el "sobre azul”.

Por eso que muchos obreros juntos a sus familiares, dirigieron estos las miradas más al norte, "Arica, como la tierra prometida"; hoy en día esos pampinos sin pampa, son los ciudadanos que aman su segundo terruño, como ser don Roberto Franco y José García, y muchos otros tantos que viven en la ciudad.
Al conversar con ellos, la emoción fue unánime, al recordar y dar sus propios testimonios de su emigración desde la pampa salitrera:

Roberto Hernán Franco:
Un “Humberstino”, que aún ama su oficina salitrera y vibra al nombrarle la pampa, a pesar de sus años, él tiene muy claras las imágenes de su pasado; fue un conocedor de las antiguas construcciones de
Don Roberto, nació en Iquique, julio de 1930, siendo llevado “Humberstone”, por su madre doña Nelida y los abuelos, a la corta edad de seis años.
Él recuerda sus estudios desde primero a sexto año, los que realizó en la escuela mixta N°35 de “Humberstone”.
P. -¿Don Roberto qué es lo que más recuerda de su niñez? R- La participación en la “Brigada de Scout Manuel Búlnes”; de ahí recuerdo la imagen cuando despedimos en las afuera de la oficina los restos de don Santiago Humberstone, él que iba en un vehículo fúnebre y allí había mucha gente despidiéndole con banderitas chilenas y pañuelos, llevándoselo al “Cementerio Inglés” de Tiliviche.
P -¿Cuándo comenzó su primer trabajo? - R -Tenía 17 años, entonces le cooperaba al doctor, Vera Chamorro, (Q.E.P.D.) allí en su casa; posteriormente ingresé a laborar en la maestranza y en 1950 me fui al “Servicio Militar”, ingresando al “Regimiento Granaderos” de Calama; al tiempo después me casé con mi señora María Oyarce; (Nacieron tres hijos Mónica, Patricia y Juan) yo volví a “Humberstone”, trabajando en la maestranza el año 1956. P -¿Recuerda alguna anécdota? -R- Pertenecí al centro de deportes de primera división al “Club Independiente de Humberstone”, en esa oportunidad era el arquero de segunda división, me colocaron de reemplazo en la primera, entonces nosotros éramos los dueños de casa, e invité a mi señora al campo deportivo, allí había bastante público, al poco rato me pasaron el primer gol, después vino el segundo y por cada gol que tenia en contra se acordaban de mi mamita, al término del partido perdimos por 7 x 0.
También le contaré de la cancha de fútbol, antes quedaba donde se encontraban construidas unas casas de madera y éstas se habían hecho con maderas traídas de la salitrera "Rosario de Huara” (Actualmente esas casas no existen) P-¿Cuándo dejó Humberstone? - R- Le diré que el presidente de
Al escuchar las últimas palabras de don Roberto, mostró fotografías y un cuadernillo donde estaban escritos los nombres de algunos trabajadores, compañeros de jornadas en la recordada oficina “Santiago Humbertone”.

José García Espoz:
Es un pampino del norte grande nacido en Julio de 193l, en la oficina salitrera "Chacabuco", hijo de Rigoberto del Carmen García. (Copiapó) P-¿Don José qué recuerdos tiene desde niño? -R - Yo Jugaba mucho en la pampa con unas ruedas de suncho; (abrazaderas de barriles) me iba a meter a los ripios y también fabricaba esos camiones en latas, hechas de tarros sardinas; jugué al "hachita y cuarta" (canicas o bolitas); era común jugar con cajetillas de cigarros, andaba con los bolsillos llenos en fardos y también ocupábamos las cajetillas para hacer cortinas, las que se doblaban hasta hacer unos canutillos, que por el medio se les pasaba una pita y de éstas se hacían cintas que después se colocaban en los marcos de puertas y ventanas sirviendo estas de separadores; a lo que más jugaba eran a las pichangas con esas pelotas hechas de calcetines viejos y éramos felices. P -¿Qué otra actividad recuerda? - R -Cuando tenía entre diez y doce años, ayudaba a repartir las loncheras (almuerzos) las entregaba en calicheras y con eso me ganaba algunos centavos.

–P- ¿Qué recuerda de su familia? –R -Mi abuelo, Teófilo Pairoe, era un maestro fabricante de barriles, los que se utilizaban para envasar el yodo en la salitrera. Mi papá gustaba de participar en teatro, en la sala filarmónica y lo hacía para entretener a la gente en la oficina. P-¿Don José recuerda alguna anécdota? R-Nos encontrábamos en una fiesta con mi familia, yo era un muchacho y estaba encargado de la música tenía que dar cuerda a la vitrola, entonces me quedé dormido, paralizando la fiesta; llegó entonces mi padre y me levantó de las patillas. (Se ríe) P -¿Vivió algún carnaval en la oficina? R-Cuando se hacían esas fiestas yo me subía a los techos a tirar agua con un balde; recuerdo que llamaban el “lunes de agua” , el “martes de cenizas” y para la comparsa me vestía con un sombrero colisa, traje blanco, tratando de imitar a “Sambron”. -P -¿Quién...? - R -Este era un gran bailarín de color negro que deleitaba con el zapateo americano, yo le veía en las películas. -P-¿Usted a los dieciocho años en qué se entretenía? -R -Me gustaba ir al teatro.

–P -¿Recuerda algunas películas de entonces?
-R -Las películas de “Charles Chaplin” y los “Hermanos Mares”, eran cómicas, claro que estas cintas estaban mudas, en blanco y negro.
-P -¿Don José, hizo o no el Servicio Militar? -R -Me tocó hacerlo en el “Regimiento de Artillería Motorizado N°5” de Antofagasta, posteriormente me quedé sirviendo en el Ejército y me vine a Arica.
-P -¿Usted ha vuelto a la oficina Chacabuco? -R -Las ganas no me faltan, pero cuando viajo al sur me gusta hacerlo por tierra, en el bus me deleito mirando la pampa y sobre todo cuando pasa por la carretera y diviso “

En su rostro moreno, resalta una sonrisa de un humilde pampino, que siente las raíces y le hace estremecer el corazón.
En la actualidad él es suboficial en retiro; la última unidad militar fue el “Regimiento de Infantería N°4 Rancagua” de Arica; además logró ser presidente del "Círculo de suboficiales en retiro Humberto Moraga" de Arica. (2003)
Hoy en día muchos pampinos de las últimas generaciones, llevan radicados en la ciudad más de medio siglo, y sus progenitores casi todos han partido al sueño eterno, quienes entonces no pasaron desapercibidos por esta tierra ariqueña que los acogió, porque su mano de obra quedó esculpida en muchos lugares de esta ciudad.

Cita Fuentes:
*Revista Cultural “
* Fotografía: Revista “Sol del Norte” Arica, enero 1961. Dirección y Administración María Cristina Pobrete. Talleres de Don Bosco,
* Fotografía, “Guía de Arica”, Edición, FOTOTURISMO LTDA. Año 1962, hecho en Alemania.
* Fotografía: del escritor e invetigador de la Cultura Pampina, RERIPI

Fotografías:
1.- Morro de Arica, donde comienza la cordillera de la costa; 2.- Roberto Hernán Franco, pampino de la salitrera “Santiago Humberstone”, de Tarapacá; 3.- Documento de oficina “salitrera Humberstone”, 14 marzo 1950; 4.- El Hotel Pacífico de Arica, reconocido como la joya del Pacífico; 5.- Revista, “Sol del Norte”, contiene información de historia local y turismo; 6.- José García Espoz, “salitrera Chacabuco” de Antofagasta; 7.- Teatro de la oficina salitrera “Chacabuco” (2006); 8.- Antiguo afiche de biógrafo, alusivo a “Carlitos Chaplin”; 9.- Celebración de pampinos, Integrantes del Grupo de Baile San Marcos de Arica a los pies del Morro; 10.- Niños de familia de pampinos, llegados a la ciudad de Arica. (Año 1957); 11, “Boite Restaurant “Maniatan” inicialmente el dueño, Dante E. Bobadilla y posteriormente como - “Boite Manhatan” de Tino Ortiz V
Autor: RERIPI.
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